Columna y espalda
Dolor lumbar mecánico, cervicalgias por postura, hernia discal sin afectación grave y espondilitis. En el agua la columna se descarga y se puede trabajar la musculatura profunda sin sobrecargar.
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Trabajo en el agua con un objetivo concreto: aliviar el dolor lumbar, recuperar movilidad después de una lesión o una operación, o mantener la función en procesos crónicos. No es una clase de gimnasia ni un entrenamiento.
El aquagym es una clase colectiva: música, ritmo, todos haciendo lo mismo a la vez y un objetivo de forma física. La natación terapéutica es lo contrario: un trabajo pautado sobre una limitación concreta, con más corrección individual y sin componente competitivo.
En la práctica se nota en tres cosas:
El agua permite moverse sin cargar el peso del cuerpo. Eso la convierte en el medio ideal cuando el ejercicio en seco duele o no es posible.
Dolor lumbar mecánico, cervicalgias por postura, hernia discal sin afectación grave y espondilitis. En el agua la columna se descarga y se puede trabajar la musculatura profunda sin sobrecargar.
Rodilla, hombro o cadera después de una cirugía, cuando la herida ya está cerrada y el cirujano da el visto bueno. La descarga facilita recuperar el rango articular sin dolor.
Artrosis, fibromialgia y fatiga persistente. El objetivo aquí no es rendir, es mantener la función y reducir el dolor en el día a día.
El agua alivia la carga lumbar del embarazo y facilita trabajar respiración y suelo pélvico. Después del parto ayuda a recuperar la estática abdominal.
La sesión empieza fuera del agua, con una revisión breve de cómo has llegado esa semana: qué ha dolido, qué has podido hacer. A partir de ahí, el trabajo en el vaso se organiza en tres bloques.
La frecuencia habitual es de una o dos sesiones por semana. El agua salina climatizada ayuda en sesiones largas: menos irritación de ojos y piel, y un ambiente más respirable si hay rinitis o asma leve.
Importante: la natación terapéutica no sustituye el tratamiento médico ni la fisioterapia. Si vienes derivado, trae el informe para ajustar el trabajo.
Hay dos vías: venir derivado por tu médico o fisioterapeuta, o llamar directamente y contar tu caso.
Trae el informe con el diagnóstico y las recomendaciones. Con eso se ajusta el trabajo desde la primera sesión y se evitan ejercicios contraindicados.
Llama al 620 21 66 46 y cuenta qué te pasa y qué quieres conseguir. Se valora si el grupo o la sesión individual encaja con tu caso.
Si lo que buscas es una clase colectiva de gimnasia en el agua, la encontrarás en aquagym.
No es imprescindible para empezar, pero si tienes un diagnóstico o vienes derivado por un profesional, el informe permite ajustar mucho mejor el trabajo desde el primer día.
En la mayoría de casos sí, siempre que no haya afectación neurológica grave y el médico lo autorice. El agua descarga la columna y permite trabajar sin el componente de compresión del ejercicio en seco.
No. El trabajo se hace en la zona de poca profundidad y con material de flotación. Se puede empezar sin saber nadar.
La sensación de alivio inmediato después de la sesión es habitual desde la primera semana. La mejora funcional sostenida suele notarse entre la cuarta y la octava semana de trabajo continuado.
No. Es un complemento. La natación terapéutica mantiene y mejora la función; el tratamiento del cuadro agudo corresponde al médico y al fisioterapeuta.
Piscina climatizada de agua salina, calles de 20 metros y clases para todas las edades, en pleno centro de Granada.